XMM-Newton

La nebulosa de Orión

El panel izquierdo muestra la imagen obtenida con datos de XMM-Newton de sus Europea Photon Imaging Camera (EPIC) en rayos-X.
El panel derecho muestra los datos del XMM-Newton, frente a las observaciones de Spitzer de la misma región. La imagen de Spitzer es una imagen compuesta de los datos obtenidos en el infrarrojo.
La nebulosa de Orión es la estrella más densa región de formación de la Tierra que contiene estrellas mucho más masivas que el sol.

El panel izquierdo muestra la imagen obtenida con datos de XMM-Newton de sus Europea Photon Imaging Camera (EPIC) en rayos-X. El panel derecho muestra los datos del XMM-Newton, frente a las observaciones de Spitzer de la misma región. La imagen de Spitzer es una imagen compuesta de los datos obtenidos en el infrarrojo. La nebulosa de Orión es la estrella más densa región de formación de la Tierra que contiene estrellas mucho más masivas que el sol.

XMM-Newton ha jugado un papel importante en el estudio de la materia oscura, una sustancia hipotética que se supone cinco veces más abundante que la materia normal. Se creía que la variedad favorita de materia oscura emitiría rayos-X o rayos gamma al decaer una partícula, por lo que XMM-Newton estuvo buscando estas ‘líneas de decaimiento’ en cúmulos de galaxias pero no encontró nada, lo que ayudó a los teóricos a restringir sus hipótesis.


Hoy en día, XMM-Newton permanece en la vanguardia de la astronomía, proporcionando datos a más de 2000 astrónomos de todo el mundo, que generan unos 300 artículos técnicos referenciados cada año. Cada segundo de tiempo de observación sigue estando altamente disputado, recibiéndose peticiones que exceden siete veces el tiempo disponible de observación cada vez que el equipo del proyecto solicita nuevas propuestas de observación.


En cuanto al futuro, todavía hay mucho Universo que estudiar. Su antecesor, el telescopio Rosat, catalogó 125 000 fuentes de rayos-X, mientas que XMM-Newton tan sólo ha estudiado 4300 de ellas. Incluso tras una década en el Espacio, el satélite permanece en perfectas condiciones. “Desde el punto de vista tecnológico, no hay nada que no nos permita continuar una década más”, concluye Schartel.

Fuente: ESA - European Space Agency
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