El astronauta de la ESA

Frank De Winne regresa a la Tierra

ESA PR 30-2009. El módulo de reentrada de la nave Soyuz TMA-15 aterrizó esta mañana a las 08:15 CET (13:15 hora local) en las llanuras de Kazajstán, trayendo de vuelta a la tierra al astronauta de la ESA Frank De Winne, al cosmonauta ruso Roman Romanenko y al astronauta de la Agencia Espacial Canadiense Robert Thirsk.

El aterrizaje

El aterrizaje puso fin a la misión de seis meses OasISS, la segunda misión de larga duración de la ESA en la Estación Espacial Internacional (ISS). Durante este vuelo, Frank De Winne, de nacionalidad belga, se convirtió en el primer comandante europeo del mayor complejo orbital de la historia. Cuando De Winne, Romanenko y Thirsk llegaron a la ISS en Mayo de 2009 constituyeron la primera tripulación permanente de seis personas, junto con los tres astronautas que ya se encontraban en la estación, lo que permitió realizar un mayor número de experimentos científicos a bordo de la ISS.

En Agosto de 2009, el astronauta de la ESA Christer Fuglesang, de nacionalidad sueca, visitó a De Winne durante los 14 días de la misión Alissé, en el vuelo STS-128 del Trasbordador Espacial. Fuglesang participó en dos paseos espaciales y volvió a la Tierra con el primer módulo científico que había sido instalado en el exterior del módulo laboratorio europeo Columbus. EuTEF (European Technology Exposure Facility) había estado en el espacio desde Febrero de 2008, y continúa aportando valiosos datos y muestras a equipos de científicos de todo el mundo.
La tripulación de la Soyuz TMA-15: Frank De Winne, Roman Romanenko y Bob Thirsk

La tripulación de la Soyuz TMA-15: Frank De Winne, Roman Romanenko y Bob Thirsk

Durante los seis meses de su estancia en la ISS, De Winne jugó un papel decisivo encargándose de las operaciones robóticas que permitieron atracar la nave de reabastecimiento japonesa HTV 1 a la ISS, e instalar las cargas útiles que traía en su exterior en el laboratorio japonés Kibo.

Junto a sus compañeros de las Expediciones 20 y 21, De Winne realizó una gran variedad de experimentos científicos. La investigación avanzada de materiales se vio impulsada gracias a la puesta en servicio del Laboratorio de Ciencias de los Materiales, dentro del que se desarrollaron dos experimentos para comprender la solidificación de las aleaciones metálicas, lo que permitirá optimizar ciertos procesos industriales. En la Instalación de Diagnosis de la Cristalización de Proteínas de la ESA, se estudió el crecimiento de cristales de proteínas durante más de tres meses y medio. Los cristales, estables y de gran calidad, se trajeron de vuelta a la Tierra para que los equipos de científicos puedan investigar su crecimiento.
ISS021-E-028096 (17 de noviembre 2009) - Frank De Winne (Agencia Espacial Europea) , comandante de la Expedición 21, trabaja con el experimento RadSilk en el laboratorio Kibo de la Estación Espacial Internacional. RadSilk examina los efectos de la exposición a la radiación en condiciones de microgravedad en los gusanos de seda.

ISS021-E-028096 (17 de noviembre 2009) - Frank De Winne (Agencia Espacial Europea) , comandante de la Expedición 21, trabaja con el experimento RadSilk en el laboratorio Kibo de la Estación Espacial Internacional. RadSilk examina los efectos de la exposición a la radiación en condiciones de microgravedad en los gusanos de seda.

De Winne y su tripulación también realizaron varios experimentos sobre fisiología humana para investigar la adaptación del sistema cardiovascular al espacio, la retención de sal en el cuerpo humano y cómo cambia nuestra percepción tridimensional en condiciones de microgravedad. También se desarrolló un experimento con levadura en el módulo Biolab de la ESA, que permitió observar la formación de estructuras celulares organizadas.

De Winne trabajó de nuevo en la Microgravity Science Glovebox de la ESA, la caja de guantes que ya había utilizado en su primera misión a la ISS en 2002. Esta vez instaló el Instrumento de Diagnosis Óptica Selectiva y desarrolló un experimento que permitirá comprender mejor cómo afecta la vibración a la difusión de los líquidos.
Parche de la tripulación que fue usada por el cosmonauta ruso Roman Romanenko, astronauta de la ESA Frank De Winne y astronauta de la Agencia Espacial Canadiense Robert Thirsk para su vuelo a la Estación Espacial Internacional con la nave espacial Soyuz TMA-15.

Parche de la tripulación que fue usada por el cosmonauta ruso Roman Romanenko, astronauta de la ESA Frank De Winne y astronauta de la Agencia Espacial Canadiense Robert Thirsk para su vuelo a la Estación Espacial Internacional con la nave espacial Soyuz TMA-15.

“La misión OasISS de la ESA fue un éxito rotundo”, comenta Simonetta Di Pippo, Directora de Vuelos Tripulados de la ESA, quién siguió el aterrizaje desde el Centro Ruso de Control de la Misión cerca de Moscú. “Hemos sido capaces de conseguir todos los objetivos que nos marcamos al comienzo de la misión, tanto científicos, de operaciones espaciales, educativos y de comunicación. Con un astronauta europeo a bordo, hemos podido realizar muchos más experimentos científicos y aumentar nuestra capacidad de utilización de la ISS. Europa debería tener al menos un astronauta a bordo de la ISS cada año. Este año, nuestras dos misiones (OasISS y Alissé) han demostrado la solidez del programa europeo de utilización de la Estación y han preparado el terreno para confirmar la participación de Europa en la extensión de la vida útil de la ISS. Estoy desando ver las próximas dos misiones europeas a la ISS en 2010, y las misiones que vengan después.”

El siguiente en volar a la ISS será el astronauta de la ESA Roberto Vittori, de Italia, que participará en la misión STS-134 en Julio de 2010 para instalar el Espectrómetro Alfa Magnético (AMS). Los astronautas Paolo Nespoli, también italiano, y André Kuipers, de los Países Bajos, realizarán las siguientes misiones europeas de larga duración, como miembros de la Expedición 26/27 en 2010/11 y de la Expedición 30/31 en 2011/12, respectivamente.

El último módulo europeo presurizado para la ISS, el Nodo-3, volará el próximo mes de Febrero a bordo de la misión STS-130, junto a la también europea Cupola, que ofrecerá una visión panorámica a los astronautas para observar la Tierra y guiar las operaciones en el exterior de la estación.

ESA - European Space Agency